Mi mente se nutre del susurro de las olas
mientras recuerdo nuestro banco,donde la mirada navegaba
entre las líneas de un libro,
con tus palabras llegando hasta mí,
diciéndome cuan importante soy para ti.
Y mi sonrisa te contesta,
que siento lo mismo
cuando nos comunicamos sin decir nada,
utilizando el silencio,
me conoces y te conozco,
estando tan lejos, pero tan cerca.
Yo, corro a tu lado,
si me necesitas, acudo a ti
para que rías, o para que no digas nada.
Tú, que escuchaste mis lamentos,
que cantaste con mis risas,
la que nunca abandona,
la que nunca se aleja...
Y sabes que por ello vives en mi, amiga mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario