La indignación surge en el interior al leer esas sentencias absurdas que jueces sin escrúpulos dictan en los tribunales terrenales basándose en las leyes divinas. Lágrimas interiores que nacen al ponerse en la piel de la mujer que ha sido violada dos veces, una por los culpables y otra por el tribunal que la condenó dos veces por ser violada a penas de cárcel y latigazos.
No sirve como excusa las diferencias de cultura para disculpar esta sentencia ni muchas otras en todo el mundo. Te parten la vida en dos por ser mujer en Oriente Medio o en Europa y te la vuelven a romper cuando un juez dice que la culpa fue tuya por llevar minifalda.
No te pueden encerrar como sospechosa de robo en una celda con más de cincuenta hombres que te violan a cambio de comida. No es el Oriente Próximo ni el más lejano, ocurrió en Brasil durante todo un largo mes.
No te pueden encerrar como sospechosa de robo en una celda con más de cincuenta hombres que te violan a cambio de comida. No es el Oriente Próximo ni el más lejano, ocurrió en Brasil durante todo un largo mes.
¿Cuando comprenderán que la mujer no es un objeto, no es una propiedad que se puede usar cuando venga en gana, cuando veremos a la gente como personas? Será cuando en un país llamado Swazilandia los conductores de autobús no se atrevan a violar a las mujeres que lleven minifalda, amenazándolas con enseñarlas lo que es el respeto. ¿Respeto a qué? ¿A la manera de pensar de unos energúmenos? ¿A las leyes dictadas por el bestialismo?
Miguel Ángel Soria Verde en su libro El agresor sexual y la víctima dice sobre la victim precipitation:
La aproximación tradicional de la victimología: la "victim precipitation" o delito causado por la víctima, tampoco a resultado de validez. Su utilización teórica, en la gran mayoría de los países, se basa en esteriotipos sobre los cuales puede entreverse la intencionalidad de culpabilizar del suceso a la propia víctima.
No obstante en España, en algunos países de Europa y Sudamérica aun continua vigente. Es más, su utilización con víctimas de agresiones sexuales puede observarse en múltiples análisis de hechos delictivos realizados por parte de los jueces en su proceso de toma de decisiones y sentencia posterior.
Si así seguimos pensando en el mundo libre, ¿cómo nos sorprendemos de que en el otro mundo se condene a la chica de Qatif a 90 latigazos por ser violada? Ella y su marido, valiente en un mundo como ese, recurrieron la sentencia al saberla injusta. La sentencia fue modificada y la pena cambiada a seis meses de cárcel y 80 latigazos al estimar el tribunal que intentó influenciarles cuando llevó su caso a la prensa.
Si así seguimos pensando en el mundo libre, ¿cómo nos sorprendemos de que en el otro mundo se condene a la chica de Qatif a 90 latigazos por ser violada? Ella y su marido, valiente en un mundo como ese, recurrieron la sentencia al saberla injusta. La sentencia fue modificada y la pena cambiada a seis meses de cárcel y 80 latigazos al estimar el tribunal que intentó influenciarles cuando llevó su caso a la prensa.
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