sábado, 2 de junio de 2007

Alguien me ha recordado a ti

Anoche he recordado otra noche. Como en un zootropo, la vida gira para mostrarnos otra vez su nueva cara vieja. Quizás para ver los errores de antaño o para que simplemente recompongamos aquello que no pudimos realizar. Son esas situaciones con las cuales soñamos siempre recostados en el camarote. ¿Qué haremos cuando la situación se repita? ¿Volveremos a confundirnos otra vez? ¿De nuevo la distancia conseguirá que no pueda hacer nada por salvarte? ¿Vuelve tu barco, su barco, a naufragar y tampoco voy a poder hacer nada?

No eras tú pero parecías tú. No era tú voz pero eran tus palabras. Constelación o diosa, lo mismo da, lo que importa era que todo volvía a nacer para morir de nuevo.

El tiempo ha pasado y otra persona me ha recordado a ti. No, no es cierto. No lo creas por un momento. No te amo. Solo es qué alguien me ha recordado a ti.

Alguien con las mismas dudas, los mismos miedos, el mismo te quiero pero vete de mi lado. Tu mirada en sus ojos. Su sonrisa en tus labios. Pero no eres tú. Es ella.

Me costó un mar alejarme de ti. Vendí mi vida a un corsario para olvidar y ahora lo sé. Pagué con mi soldada aquél error y no me arrepiento. Sé que no volverá a pasar de nuevo. Navego en un barco distinto, al que bauticé con un alma que no es la mía pero sus cañones me protegen de abordajes inesperados y la enseña de tibias cruzadas asusta a quien me mira. No valen trueques, ni suplicas ni llantos. Solo acepto la misma moneda con la que pago mi ron.

Cuando navego en medio del océano, miro de frente al sol para que sus rayos me cieguen, así no distingo colores, aves o personas. Todo es uno siendo distintos.

¡Elevad anclas! ¡Hinchad las velas! Que las estrellas y Neptuno nos lleven a donde quieran mientras sea un puerto amigo, donde nadie pregunte de donde vienes o cuanto llevas.

Tu sol es su luna y tu barco es su barco. Solo es distinto el puerto donde se refugia en días de tempestad.

Alguien me ha recordado a ti y se aleja de la misma manera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encantó cuando lo leí y no puedo olvidarlo.