jueves, 9 de agosto de 2007

Enseñanzas

Tus ojos me hablan mientras tus labios me absorben,
tu mente me pervierte junto con tu cuerpo que me llama.
No me tientes con el todo porque puedo caer,
a pesar de mis temores, gracias a mis deseos.
Anula tu embrujo, vacía la botella,
y vierte la pócima en una tierra más fecunda.
Que el barbecho de mi mente no consiga anular la tuya.
Que mi marcha no haga que tus lágrimas rieguen la cosecha.
El viaje puede ser largo o corto, fructífero o nefasto,
pero traerá nuevas semillas y miles de frutos diversos.
Sea cual sea el resultado, simplemente naceré de nuevo,
los errores serán enseñanzas y el sudor hará que estas crezcan.

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